COSMO –
VISION AZTECA
Rastros
y restos del pasado
“Todo es presencia, todos
los siglos son este siglo”
Frase
encontrada en una moneda de veinte pesos del año 2000 con el relieve de Octavio
Paz
El
pasado también es presente, si observamos bien, estamos frente a los objetos
del pasado o incluso los seres del pasado, por ejemplo, nuestros padres,
abuelos, bisabuelos y algunos tatarabuelos, con sus respectivas costumbres y
objetos de uso tradicional, lo que ellos crearon y formaron parte de su
cultura.
La ciencia que se encarga de rescatar los restos del pasado,
es decir, los objetos de uso cotidiano, es la arqueología y siguiendo los
rastros de los antiguos, propone teorías y de las formas de vida y las
actividades realizadas por los antiguos, esto nos daría una forma fácil de
obtener información sobre el pensamiento y cultura de los antiguos, con solo
buscar información escrita por los arqueólogos y aceptar como “verdad” de los
que dedican años, a veces vidas, por seguir el camino que ellos creen correcto;
pero ¿qué pasaría si los arqueólogos sólo son repetidores de los errores de
otros?, ¿sería posible demostrar los errores a través de análisis simples?, y
si fuera así ¿qué se obtendría?. La respuesta es “nada”, tan solo proponer otra
teoría cuya validez sólo es importante para quien la propone o sea para mí.
La
demostración del error
Es
imposible conocer el pensamiento de una persona vecina nuestra, aun cuando se
pueda considerar cierta información propuesta por las costumbres de dicha
persona, lo que nos da un marco de referencia general, pero no así una realidad
total y absoluta, esto es que sólo tenemos una teoría con posibilidad de
fallas, es decir, creer en un conocimiento como absoluto es un error.
Llevando
esta forma de pensar a la arqueología, se puede entender que no podemos conocer
de manera total y absoluta el pensamiento de los antiguos a pesar de todos los
restos y rastros que dejaron, pero podemos proponer una teoría que comprendiendo la posibilidad
de falla, nos daría un marco general sobre su ideología, es decir, entrar un
poco en su “pensamiento”.
Cosmo-visión azteca
Cosmo –
todo el universo que existe.
Visión –
acto de visualizar los objetos.
Cosmo-visión
palabra compuesta que propone una visión del todo, es decir del universo que
nos rodea.
Los
aztecas fueron uno de los 62 pueblos que desarrollaron su cultura en México, su
ciudad principal fue Tenochtitlán, desgraciadamente fueron destruidos y
sometidos por la mal llamada “conquista española” y por esto se perdió una gran
cantidad de información de los seres que habían aprendido a vivir y convivir
con la naturaleza, afortunadamente el pensamiento azteca, más desarrollado que
otros pueblos, consideró la posibilidad de la destrucción desde mucho tiempo
antes, y desarrolló la escritura en
piedra para qué, con el paso de los años perdurara aún más que sus creadores
hasta llegar a nuestros días y aún más, como restos de su visión del todo
(cosmo-visión) .
Códigos y conocimiento
Rojo,
amarillo y verde, tal vez no nos diga nada estos colores, pero si los colocamos
en un cruce de autos, automáticamente aceptamos un ordenamiento del movimiento
de los autos, es decir que se ocuparon para crear un código para ordenar la
circulación y son tan populares que se usan en todo el mundo, en cierta forma con estos tres colores se
creó un lenguaje. De esta manera todos los pueblos han desarrollado códigos o
lenguajes para transmitir conocimiento y crear un cierto orden del movimiento y
la transmisión de las costumbres. Anteriormente, mencioné que los aztecas
fueron uno de los 62 pueblos en México, y que desarrollaron la escritura en
piedra con la idea de transmitir el conocimiento que ellos ya habían entendido
para que a su vez nosotros, sus herederos, entendiéramos su forma de pensar,
los signos que ellos ocuparon para crear sus códigos corresponden a las
esencias que ellos y la mayoría de los 62 pueblos conocían. Sería muy difícil
mencionar todos los rastros que dejaron los aztecas, pero podemos tomar al más
representativo para hacer un análisis primitivo de los elementos que contiene,
y así tratar de entender un poco el pensamiento y la cosmo-visión de los
aztecas.
Este
objeto es el conocido como calendario solar, piedra del sol y ahora llamado
“Cuauhxicalli” jícara del águila, el porqué ha cambiado de nombre, es
por qué a través del conocimiento que se adquiere con el tiempo, se destruyen
las viejas teorías y se crean nuevas con el respaldo de conocimiento más
profundo.
Cuauhxicalli
Jícara del águila
No nos
meteremos en explicar su uso como calendario, ya que sería una labor
desgastante, sólo nos dedicaremos a los contenidos esenciales de la “jícara del
águila” y empezaremos por ahí, ¿por qué se llamará jícara del águila?, la
demostración es simple: si en un recipiente tenemos agua y esta agua está
quieta nos permitirá ver nuestro reflejo frente a ella, es decir que la jícara
del águila permite identificar nuestro reflejo dentro de ella, pero ¿por qué
del águila?, en muchas culturas de manera independiente se desarrollaron
teorías para explicar de que esta hecho el ser humano, nuestra cultura también
desarrollo su propia teoría; pero uso la esencia de otros seres conocidos por
la mayoría, para poder explicar dichos conocimientos y dividió al ser humano en
tres entidades: el cuerpo, el alma y la mente, el cuerpo fue representado por
el “ser serpiente”, ya que este ser en su esencia, deambula por la tierra y
pertenece a la tierra, el alma fue representado por el “ser águila”, ya que
este se eleva por los cielos en la interpretación de que cuando el alma deja al
cuerpo este queda inerte y el espíritu o el alma se ha elevado y la mente, no
es un ser tangible, simplemente, es el entendimiento que se tiene de las cosas,
a mayor entendimiento mayor mente.
El poder
de aceptar que es nuestro reflejo, la imagen que vemos dentro del recipiente,
es la demostración de la conciencia del ser, no todos los seres tienen esta
conciencia o están interesados en conocerla y el “porqué está en el centro”, es
el primer mensaje del uso de esta piedra y significa qué, tú, cuando reconoces
tu imagen en la jícara del águila, estás en el centro del universo; pero ¿será cierto?,
todas las demostraciones deben ser simples y sí, tú eres el centro del
universo, la demostración es que el todo te rodea, por ejemplo, el aire te
rodea, la tierra esta debajo de ti, el sol esta a un lado y la gente y las
cosas están alrededor tuyo.
El ser
el centro del universo es importante; pero no significa ser el dueño o que las
cosas giren a tu alrededor, sin embargo, todo tiene significado a través de tu
conciencia, o sea, tu mentalidad y es por eso que hay que despertarla a través de la jícara del águila, si hablamos
de la conciencia y la no conciencia del ser, ya estamos dándole un valor a
ciertos elementos de la jícara del águila, por lo tanto, todos los elementos
tienen una relación con las conciencias individuales de los seres que rodean al
centro del universo. Si al principio partimos de la imagen central, que es un
rostro humano (símbolo de la conciencia humana) ahora partiremos de las orillas
o los limites del calendario, podemos observar dos “serpientes”, que se
enfrentan y que representan el día y la noche, ¿pero es este el verdadero
límite del calendario?, la verdad es que no, el verdadero limite es la panza de
las serpientes, representada por la orilla del calendario, los seres que viven
en la panza de la serpiente, no tienen conciencia propia, no entienden que existen ahí, podemos encontrar a las
plantas y a los insectos, sin embargo, nosotros hablamos de humanos y sí,
cuando se nace, no se tiene conciencia del ser y se puede convertir fácilmente
en victima de otros seres que han desarrollado, más, su propia conciencia, la
panza es un lugar peligroso para los seres que la habitan; pero necesario
porqué gracias a ellos las serpientes se mueven.
La
segunda etapa de conciencia son las serpientes, la serpiente que representa al
día y la serpiente que representa a la noche, y aquí ya existe un cierto grado
de conciencia donde los seres aceptan que pertenecen al día o a la noche, como
una muestra de la bivalencia que existe en el universo: día y noche, arriba y
abajo, izquierda y derecha, hombres y mujeres,
luz y oscuridad, etc. Desgraciadamente las serpientes representan
también la supuesta “lucha” entre las bivalencias, es decir, el día es enemigo
de la noche, lo de arriba de lo de abajo, los hombres de las mujeres, la luz de
la oscuridad, etc, por eso aparecen los rostros humanos enfrentándose, lo que
significa que la conciencia humana crea y cree en esta idea del conflicto y a su vez, es una
falla de la conciencia humana, si no logra escapar de este pensamiento, su vida
estará llena de luchas infructuosas, alejado de la tranquilidad y siempre en el
conflicto, por el contrario, sí se aleja más de la conciencia humana de lucha,
se encontrará más a sí mismo y la entrada a una conciencia superior no esta en
los rostros humanos sino en las “colas” de las serpientes, sí observamos bien,
parece que se doblan hacia el centro, las colas son la guía, la entrada hacía
otra conciencia.
En el
tercer círculo aparecen 20 figuras diferentes, las cuales representan 20
esencias diferentes que describen a las personas cuyo nacimiento tiene un
tiempo marcado por la luna, y que la influencia de la luna en cualquier persona
determina su esencia, ¿pero, qué es la esencia? si tuviéramos que describir a
alguien, primero hablaríamos de sus rasgos: ojos, cabellos, estatura, color de
piel etc, pero si quisiéramos ser más específicos, hablaríamos de su trabajo,
sus gustos, su forma de ser y su pensamiento, hablaríamos de su esencia, si
hablamos de un médico, diríamos que el doctor es buena persona, no grita, te explica
bien lo que tienes, te cura y te cuida y ya estamos hablando de la esencia del
medico y sería igual en cualquier otro oficio, la conciencia de quién ya
encontró su oficio, lo que puede hacer en esta vida, los que encuentran su
oficio, son especialistas y si notamos veremos que estos seres que habitan el circulo de las
especialidades, ya están dentro de los
rayos solares significa que estos seres en su oficio iluminan a los otros seres
de alguna u otra forma; pero a su vez, también es una especie de trampa porqué
se puede pensar que lo único que se requiere en este mundo para sobrevivir, es
tener un oficio y con eso, lo tiene todo y no se necesita aprender o saber más
de sí mismo, en realidad tienen razón, puesto que muchas personas viven bien
con los oficios que desarrollan; pero en realidad, nos falta mucho por aprender
de nosotros mismos.
El
cuarto nivel representa el conocimiento del “yo”, es el círculo que sigue al de
las especialidades, ¿Qué es el “yo”?, representa el conocimiento y reconocimiento
de lo que estamos hechos, tiene cuatro presencias representadas por los cuadros
a los cuales los “arqueólogos” le llamaron soles (por no saber y repetir lo que
no saben), las cuatro presencias son: agua, tierra, fuego y aire, tienen dos
manos con un corazón en cada una que representa que todo lo que hagas en este
mundo, lo hagas poniendo el corazón en la mano, tienen una flecha, con
dirección hacia arriba, que representa el camino hacia una conciencia superior
o hacia una evolución superior del ser, es decir tratar de ser mejor. Entonces
la lectura posible del cuarto nivel es está: “Yo estoy en el centro del
universo, hecho de agua ( que es mi sangre), de tierra ( que es mi carne y
huesos), de fuego ( que es mi alma) y de aire ( que es mi pensamiento cuando
éste es libre), tengo dos manos con las cuales hago cosas en este mundo y en
estas cosas que hago, pongo el corazón en mis manos, y mi camino me invita a
ser mejor siempre que sea posible”, la conciencia del yo podría darnos una vida
sana, pero tampoco es el fin del camino existe el último nivel, un nivel un
poco más complejo de explicar, el sol, es el quinto nivel;
El
quinto nivel, el último circulo es la conciencia solar o filosofía solar, el
rostro “humano” que debería de representar nuestro reflejo en la “jícara del
águila” es el nivel más complejo de todos y sencillo a la vez, primero veremos
la parte sencilla: el sol, entregando su luz sin enjuiciar a nadie, sin que
nada ni nadie lo perturbe, es decir hace las cosas que debe de hacer, en cierta
forma nosotros deberíamos de ser iguales, hacer lo que debemos hacer, sin
esperar el juicio de otros o enjuiciando a otros, por lo que hacemos y por lo
que hacen, así como el sol, desde tiempos milenarios sale y en el tiempo
correcto, pero es un poco más complejo, la verdadera filosofía solar, se puede
explicar con un conocimiento más complejo de lo que sucede en el sol, a través
del conocimiento de la física y química.
“Lo que
me construye, me destruye”
“Lo que
me destruye, me construye”
“Todo el
tiempo”
Lo que
me construye me destruye, significa que si estoy tan seguro de lo que soy, no
soy capaz de ver que soy vulnerable a otras cosas, esta seguridad de imaginarme
un ser completo, me vuelve vulnerable a lo que no quiero ver o aceptar como
algo posiblemente peligroso para mí (la fusión solar).
Lo que
me destruye me construye, significa que cuando existe la duda, o acepto que soy
vulnerable, o recibo un ataque de un amigo o enemigo, me hace ver los puntos
que debo cubrir para salvar mi integridad, y de mi vulnerabilidad un este
universo (la fisión solar).
La
fusión solar: es la creación de átomos de helio por medio de átomos de
hidrógeno, en un proceso físico-químico donde dos átomos de hidrógeno forman
uno solo de helio: generando una gran cantidad de energía, que recibimos
nosotros en forma de luz y calor.
La
fisión solar: es la destrucción de átomos de helio, separando los núcleos y
creando; átomos de hidrogeno, en un proceso físico-químico y en este proceso se
desprende una gran cantidad de energía, que recibimos nosotros en forma de luz
y calor.
Todo el
tiempo estos procesos se repiten en millonésimas de segundo en el sol, pero si
vemos que en “el reflejo” de la jícara del águila, el rostro del sol es un
rostro tranquilo es porqué el sol tiene una conciencia tranquila y sabe que eso
es lo que tiene que hacer y suceder, y así, el sol acepta su destino, otro
elemento muy importante es la boca del sol, en la cual aparece una lengua de
cuchillo de pedernal, el cuchillo de pedernal representa la agudeza del conocimiento
que sale por su boca para todos, así que la última etapa del auto-conocimiento
podría interpretarse así:
“Yo como
el sol, en el centro del universo acepto mi lugar en el mismo, con las cosas
que me destruyen y me construyen, con la gente que me rodea, la que sabe y la
que no sabe, la que está en paz con los demás y la que pelea por causas que no
lo justifican, con los seres que no tienen conciencia, pero mi deber es
aprender de todo y de mí, ser luz o conocimiento en la oscuridad, que es el caos
y algún día mi destino, siempre tras de mí.
Nota
aclaratoria:
No se
colocarán los dibujos entre líneas, para permitir una lectura fluida, y sí al
final, para que la interpretación de los dibujos tenga una nueva relación con
el lector, lo que se busca con esto, es hacer dudar sobre lo ya sabido antes de
esta lectura, sobre el mal llamado calendario solar, hoy “jícara del águila”.
“Estas
palabras son mías, las vivo mías, yo respondo por ellas”.

Joaquín Torres Pérez
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