jueves, 7 de noviembre de 2013


COSMO – VISION AZTECA

 

Rastros y restos del pasado

 

“Todo es presencia, todos los siglos son este siglo”


Frase encontrada en una moneda de veinte pesos del año 2000 con el relieve de Octavio Paz

 

El pasado también es presente, si observamos bien, estamos frente a los objetos del pasado o incluso los seres del pasado, por ejemplo, nuestros padres, abuelos, bisabuelos y algunos tatarabuelos, con sus respectivas costumbres y objetos de uso tradicional, lo que ellos crearon y formaron parte de su cultura.

 

La ciencia que se encarga de rescatar los restos del pasado, es decir, los objetos de uso cotidiano, es la arqueología y siguiendo los rastros de los antiguos, propone teorías y de las formas de vida y las actividades realizadas por los antiguos, esto nos daría una forma fácil de obtener información sobre el pensamiento y cultura de los antiguos, con solo buscar información escrita por los arqueólogos y aceptar como “verdad” de los que dedican años, a veces vidas, por seguir el camino que ellos creen correcto; pero ¿qué pasaría si los arqueólogos sólo son repetidores de los errores de otros?, ¿sería posible demostrar los errores a través de análisis simples?, y si fuera así ¿qué se obtendría?. La respuesta es “nada”, tan solo proponer otra teoría cuya validez sólo es importante para quien la propone o sea para mí.

La demostración del error


 

Es imposible conocer el pensamiento de una persona vecina nuestra, aun cuando se pueda considerar cierta información propuesta por las costumbres de dicha persona, lo que nos da un marco de referencia general, pero no así una realidad total y absoluta, esto es que sólo tenemos una teoría con posibilidad de fallas, es decir, creer en un conocimiento como absoluto es un error.

 

Llevando esta forma de pensar a la arqueología, se puede entender que no podemos conocer de manera total y absoluta el pensamiento de los antiguos a pesar de todos los restos y rastros que dejaron, pero podemos proponer  una teoría que comprendiendo la posibilidad de falla, nos daría un marco general sobre su ideología, es decir, entrar un poco en su “pensamiento”.

Cosmo-visión azteca

 

Cosmo – todo el universo que existe.

Visión – acto de visualizar los objetos.

Cosmo-visión palabra compuesta que propone una visión del todo, es decir del universo que nos rodea.

 

Los aztecas fueron uno de los 62 pueblos que desarrollaron su cultura en México, su ciudad principal fue Tenochtitlán, desgraciadamente fueron destruidos y sometidos por la mal llamada “conquista española” y por esto se perdió una gran cantidad de información de los seres que habían aprendido a vivir y convivir con la naturaleza, afortunadamente el pensamiento azteca, más desarrollado que otros pueblos, consideró la posibilidad de la destrucción desde mucho tiempo antes,  y desarrolló la escritura en piedra para qué, con el paso de los años perdurara aún más que sus creadores hasta llegar a nuestros días y aún más, como restos de su visión del todo (cosmo-visión) .

 

 

Códigos y conocimiento

 

Rojo, amarillo y verde, tal vez no nos diga nada estos colores, pero si los colocamos en un cruce de autos, automáticamente aceptamos un ordenamiento del movimiento de los autos, es decir que se ocuparon para crear un código para ordenar la circulación y son tan populares que se usan en todo el mundo,  en cierta forma con estos tres colores se creó un lenguaje. De esta manera todos los pueblos han desarrollado códigos o lenguajes para transmitir conocimiento y crear un cierto orden del movimiento y la transmisión de las costumbres. Anteriormente, mencioné que los aztecas fueron uno de los 62 pueblos en México, y que desarrollaron la escritura en piedra con la idea de transmitir el conocimiento que ellos ya habían entendido para que a su vez nosotros, sus herederos, entendiéramos su forma de pensar, los signos que ellos ocuparon para crear sus códigos corresponden a las esencias que ellos y la mayoría de los 62 pueblos conocían. Sería muy difícil mencionar todos los rastros que dejaron los aztecas, pero podemos tomar al más representativo para hacer un análisis primitivo de los elementos que contiene, y así tratar de entender un poco el pensamiento y la cosmo-visión de los aztecas.

 

Este objeto es el conocido como calendario solar, piedra del sol y ahora llamado “Cuauhxicalli” jícara del águila, el porqué ha cambiado de nombre, es por qué a través del conocimiento que se adquiere con el tiempo, se destruyen las viejas teorías y se crean nuevas con el respaldo de conocimiento más profundo.  

 

Cuauhxicalli

Jícara del águila

 

No nos meteremos en explicar su uso como calendario, ya que sería una labor desgastante, sólo nos dedicaremos a los contenidos esenciales de la “jícara del águila” y empezaremos por ahí, ¿por qué se llamará jícara del águila?, la demostración es simple: si en un recipiente tenemos agua y esta agua está quieta nos permitirá ver nuestro reflejo frente a ella, es decir que la jícara del águila permite identificar nuestro reflejo dentro de ella, pero ¿por qué del águila?, en muchas culturas de manera independiente se desarrollaron teorías para explicar de que esta hecho el ser humano, nuestra cultura también desarrollo su propia teoría; pero uso la esencia de otros seres conocidos por la mayoría, para poder explicar dichos conocimientos y dividió al ser humano en tres entidades: el cuerpo, el alma y la mente, el cuerpo fue representado por el “ser serpiente”, ya que este ser en su esencia, deambula por la tierra y pertenece a la tierra, el alma fue representado por el “ser águila”, ya que este se eleva por los cielos en la interpretación de que cuando el alma deja al cuerpo este queda inerte y el espíritu o el alma se ha elevado y la mente, no es un ser tangible, simplemente, es el entendimiento que se tiene de las cosas, a mayor entendimiento mayor mente.

 

El poder de aceptar que es nuestro reflejo, la imagen que vemos dentro del recipiente, es la demostración de la conciencia del ser, no todos los seres tienen esta conciencia o están interesados en conocerla y el “porqué está en el centro”, es el primer mensaje del uso de esta piedra y significa qué, tú, cuando reconoces tu imagen en la jícara del águila, estás en el centro del universo; pero ¿será cierto?, todas las demostraciones deben ser simples y sí, tú eres el centro del universo, la demostración es que el todo te rodea, por ejemplo, el aire te rodea, la tierra esta debajo de ti, el sol esta a un lado y la gente y las cosas están alrededor tuyo.

 

El ser el centro del universo es importante; pero no significa ser el dueño o que las cosas giren a tu alrededor, sin embargo, todo tiene significado a través de tu conciencia, o sea, tu mentalidad y es por eso que hay que despertarla  a través de la jícara del águila, si hablamos de la conciencia y la no conciencia del ser, ya estamos dándole un valor a ciertos elementos de la jícara del águila, por lo tanto, todos los elementos tienen una relación con las conciencias individuales de los seres que rodean al centro del universo. Si al principio partimos de la imagen central, que es un rostro humano (símbolo de la conciencia humana) ahora partiremos de las orillas o los limites del calendario, podemos observar dos “serpientes”, que se enfrentan y que representan el día y la noche, ¿pero es este el verdadero límite del calendario?, la verdad es que no, el verdadero limite es la panza de las serpientes, representada por la orilla del calendario, los seres que viven en la panza de la serpiente, no tienen conciencia propia, no entienden  que existen ahí, podemos encontrar a las plantas y a los insectos, sin embargo, nosotros hablamos de humanos y sí, cuando se nace, no se tiene conciencia del ser y se puede convertir fácilmente en victima de otros seres que han desarrollado, más, su propia conciencia, la panza es un lugar peligroso para los seres que la habitan; pero necesario porqué gracias a ellos las serpientes se mueven.

 

La segunda etapa de conciencia son las serpientes, la serpiente que representa al día y la serpiente que representa a la noche, y aquí ya existe un cierto grado de conciencia donde los seres aceptan que pertenecen al día o a la noche, como una muestra de la bivalencia que existe en el universo: día y noche, arriba y abajo, izquierda y derecha, hombres y mujeres,  luz y oscuridad, etc. Desgraciadamente las serpientes representan también la supuesta “lucha” entre las bivalencias, es decir, el día es enemigo de la noche, lo de arriba de lo de abajo, los hombres de las mujeres, la luz de la oscuridad, etc, por eso aparecen los rostros humanos enfrentándose, lo que significa que la conciencia humana crea y cree en  esta idea del conflicto y a su vez, es una falla de la conciencia humana, si no logra escapar de este pensamiento, su vida estará llena de luchas infructuosas, alejado de la tranquilidad y siempre en el conflicto, por el contrario, sí se aleja más de la conciencia humana de lucha, se encontrará más a sí mismo y la entrada a una conciencia superior no esta en los rostros humanos sino en las “colas” de las serpientes, sí observamos bien, parece que se doblan hacia el centro, las colas son la guía, la entrada hacía otra conciencia.

 

En el tercer círculo aparecen 20 figuras diferentes, las cuales representan 20 esencias diferentes que describen a las personas cuyo nacimiento tiene un tiempo marcado por la luna, y que la influencia de la luna en cualquier persona determina su esencia, ¿pero, qué es la esencia? si tuviéramos que describir a alguien, primero hablaríamos de sus rasgos: ojos, cabellos, estatura, color de piel etc, pero si quisiéramos ser más específicos, hablaríamos de su trabajo, sus gustos, su forma de ser y su pensamiento, hablaríamos de su esencia, si hablamos de un médico, diríamos que el doctor es buena persona, no grita, te explica bien lo que tienes, te cura y te cuida y ya estamos hablando de la esencia del medico y sería igual en cualquier otro oficio, la conciencia de quién ya encontró su oficio, lo que puede hacer en esta vida, los que encuentran su oficio, son especialistas y si notamos veremos que estos seres que  habitan el circulo de las especialidades,  ya están dentro de los rayos solares significa que estos seres en su oficio iluminan a los otros seres de alguna u otra forma; pero a su vez, también es una especie de trampa porqué se puede pensar que lo único que se requiere en este mundo para sobrevivir, es tener un oficio y con eso, lo tiene todo y no se necesita aprender o saber más de sí mismo, en realidad tienen razón, puesto que muchas personas viven bien con los oficios que desarrollan; pero en realidad, nos falta mucho por aprender de nosotros mismos.

 

El cuarto nivel representa el conocimiento del “yo”, es el círculo que sigue al de las especialidades, ¿Qué es el “yo”?, representa el conocimiento y reconocimiento de lo que estamos hechos, tiene cuatro presencias representadas por los cuadros a los cuales los “arqueólogos” le llamaron soles (por no saber y repetir lo que no saben), las cuatro presencias son: agua, tierra, fuego y aire, tienen dos manos con un corazón en cada una que representa que todo lo que hagas en este mundo, lo hagas poniendo el corazón en la mano, tienen una flecha, con dirección hacia arriba, que representa el camino hacia una conciencia superior o hacia una evolución superior del ser, es decir tratar de ser mejor. Entonces la lectura posible del cuarto nivel es está: “Yo estoy en el centro del universo, hecho de agua ( que es mi sangre), de tierra ( que es mi carne y huesos), de fuego ( que es mi alma) y de aire ( que es mi pensamiento cuando éste es libre), tengo dos manos con las cuales hago cosas en este mundo y en estas cosas que hago, pongo el corazón en mis manos, y mi camino me invita a ser mejor siempre que sea posible”, la conciencia del yo podría darnos una vida sana, pero tampoco es el fin del camino existe el último nivel, un nivel un poco más complejo de explicar, el sol, es el quinto nivel;

 

El quinto nivel, el último circulo es la conciencia solar o filosofía solar, el rostro “humano” que debería de representar nuestro reflejo en la “jícara del águila” es el nivel más complejo de todos y sencillo a la vez, primero veremos la parte sencilla: el sol, entregando su luz sin enjuiciar a nadie, sin que nada ni nadie lo perturbe, es decir hace las cosas que debe de hacer, en cierta forma nosotros deberíamos de ser iguales, hacer lo que debemos hacer, sin esperar el juicio de otros o enjuiciando a otros, por lo que hacemos y por lo que hacen, así como el sol, desde tiempos milenarios sale y en el tiempo correcto, pero es un poco más complejo, la verdadera filosofía solar, se puede explicar con un conocimiento más complejo de lo que sucede en el sol, a través del conocimiento de la física y química.

 

“Lo que me construye, me destruye”

“Lo que me destruye, me construye”

“Todo el tiempo”

Lo que me construye me destruye, significa que si estoy tan seguro de lo que soy, no soy capaz de ver que soy vulnerable a otras cosas, esta seguridad de imaginarme un ser completo, me vuelve vulnerable a lo que no quiero ver o aceptar como algo posiblemente peligroso para mí (la fusión solar).

Lo que me destruye me construye, significa que cuando existe la duda, o acepto que soy vulnerable, o recibo un ataque de un amigo o enemigo, me hace ver los puntos que debo cubrir para salvar mi integridad, y de mi vulnerabilidad un este universo (la fisión solar).

 

La fusión solar: es la creación de átomos de helio por medio de átomos de hidrógeno, en un proceso físico-químico donde dos átomos de hidrógeno forman uno solo de helio: generando una gran cantidad de energía, que recibimos nosotros en forma de luz y calor.

 

La fisión solar: es la destrucción de átomos de helio, separando los núcleos y creando; átomos de hidrogeno, en un proceso físico-químico y en este proceso se desprende una gran cantidad de energía, que recibimos nosotros en forma de luz y calor.

 

Todo el tiempo estos procesos se repiten en millonésimas de segundo en el sol, pero si vemos que en “el reflejo” de la jícara del águila, el rostro del sol es un rostro tranquilo es porqué el sol tiene una conciencia tranquila y sabe que eso es lo que tiene que hacer y suceder, y así, el sol acepta su destino, otro elemento muy importante es la boca del sol, en la cual aparece una lengua de cuchillo de pedernal, el cuchillo de pedernal representa la agudeza del conocimiento que sale por su boca para todos, así que la última etapa del auto-conocimiento podría interpretarse así:

“Yo como el sol, en el centro del universo acepto mi lugar en el mismo, con las cosas que me destruyen y me construyen, con la gente que me rodea, la que sabe y la que no sabe, la que está en paz con los demás y la que pelea por causas que no lo justifican, con los seres que no tienen conciencia, pero mi deber es aprender de todo y de mí, ser luz o conocimiento en la oscuridad, que es el caos y algún día mi destino, siempre tras de mí.

 

Nota aclaratoria:

No se colocarán los dibujos entre líneas, para permitir una lectura fluida, y sí al final, para que la interpretación de los dibujos tenga una nueva relación con el lector, lo que se busca con esto, es hacer dudar sobre lo ya sabido antes de esta lectura, sobre el mal llamado calendario solar, hoy “jícara del águila”.

“Estas palabras son mías, las vivo mías, yo respondo por ellas”.

 


 

 

 

 

Joaquín Torres Pérez

 

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