lunes, 25 de noviembre de 2013


Tu boca provoca

 

Tu boca sabe a durazno… en almíbar

Bueno; no sé, se me imagina que sabe a durazno

Porque antes que pueda besar tu boca

Aparece de pronto tu mejilla en su defensa

 

 No sé si deba odiar a tu mejilla

Que evita que pruebe el sabor de almíbar de tus labios

No sé si deba querer a tu mejilla

Que tiene la textura de un sabroso durazno

 

Tu boca provoca a mis sedientos labios

Si estás; soy un papalote feliz revoloteando, alegre y coleando

Apenas sostenido por un hilo delgado

Es mi sueño, saber si tus labios tienen sabor de durazno… en almíbar

 

Sin embargo; no sé si deba besar tus labios…

Porque he besado apenas dos veces; dos bocas; dos labios

 

La primera vez besé los labios que no eran para mí

Pero que deseaban besar mis labios

¡Qué dulce sabor en mis recuerdos dejaron!

Esos tan lejanos labios

 

La segunda vez yo forcé a unos labios

Creí que eran para mí; pero estaba equivocado

¡Qué amargo sabor en mis recuerdos dejaron!

Esos no tan lejanos labios

 

Por eso no sé deba besar tus labios

Porque en la noche y en el día

O mejor dicho; cuando sueño

¡Tus labios me saben a durazno!... ¡En almíbar!

 

Mi sueño es apenas un hilo delgado

Que evita que me pierda en el cielo

Un cielo que en ocasiones se vuelve extraño

Si estás; soy un papalote que revolotea, alegre y coleando

 

¡No puedo odiar a tu mejilla!

Que se anticipa perversa pero también es regalo

Con esa textura de un sabroso durazno

 

Tu mejilla me deja la duda y salva mi sueño

De saber si tu boca que provoca sabe

 O tiene el sabor de almíbar

De un sabroso durazno

 

Joaquín Torres Pérez

La primera vez…

 

 

Fue esta necesidad de todos los días

 De labios… De brazos… De cuerpo

Fueron todos “esos sueños” buenos y malos

Que buscaban intensamente un camino en la realidad

 Fue un “porqué” que no había encontrado

La búsqueda de una buena excusa… Para respirar

 

Fueron los consejos-antídoto contra la soledad

Que penetraban profundo en mi mente

Fue la envidia que provoca la felicidad de otros

La que obliga a preguntar ¿por qué yo no?

Fue el engaño que requerían mis ojos

El de encontrar un “alguien” entre todos “singular”

 

Fue saber que existe en el aire algo diferente

Un aroma que fuera único de recordar

Fue escuchar las palabras y los sonidos

Que tomaban forma en mis pensamientos

Fue que en el corazón tenía espacio

Y deseos o simplemente se cansó de esperar

 

Fue… en realidad fue todo lo anterior

Y lo que me faltó por decir

 Fue todo y nada de eso

Fue que te vi…

Y no pude o no quise evitarlo

Te vi y sin pensar… me enamoré de ti…

 

(Joaquín)

domingo, 24 de noviembre de 2013


Todos somos todos

 

Cerramos los ojos…

Y somos ciegos

Tapamos los oídos…

Y somos sordos

Callamos…

Y somos mudos

No hace falta perder las piernas…

Sólo no tener voluntad para moverlas

Y somos cojos o mancos; si en vez de piernas fueran manos

 

Somos negros o blancos o morenos…

Somos piratas, matones o santos justicieros…

Si así lo deseamos

 

Basta con querer ser otra gente para sentir que somos otros

¡Todos somos todos!

 

¿Por qué no intentamos ser mejores; si todos deseamos un mundo mejor?

Entonces; ya no cerraríamos los ojos para no ver lo que nos daña

 Ya no taparíamos nuestros oídos para no escuchar lamentos

Ni callaríamos ante lo injusto que abunda en este mundo

Y seríamos más veloces y hábiles por un mundo mejor…

 

Todos tenemos todos los colores en la piel…

Pero nos enseñaron a cerrar los ojos…

A tapar los oídos y callar la boca

A perder la voluntad y ser perezosos

A odiar los colores propios y los de otros

Y ser asesinos de nosotros mismos y de todos

Y dejar de ponernos en el lugar de otros para esperar a los ¡héroes!...

¡Qué nos salven!... ¿De quién?

Así como esperar la muerte para estar en otro mundo…

Que quizás no exista… ¡Y por eso pueda ser mejor!...

¡Ya no más!; es aquí y ahora porque tengo voz propia y voluntad.

 

 

Joaquín Torres Pérez

Si digo “te quiero”

Si digo “te quiero”

Veré tus alas extenderse hacia el cielo

Me quedaré sin el sonido de tu voz

Habrá demasiado espacio en mi mundo

Y el frío hará presa favorita de mí

Si digo “te quiero”

Sentiré un dolor profundo

Una arritmia provocada por tus palabras o tu silencio

Caerán mis frágiles sueños sin ti

Y volveré a odiar la vida que guarda mi pellejo

Si digo “te quiero”

Nuevamente escaparan lágrimas de mis ojos

Y callaré la boca por tiempo indefinido como castigo

Volveré a buscar los rincones más oscuros como refugio

Donde pueda curar otra herida y a esperar una nueva cicatriz

Sé que si digo “te quiero”

Será lo mismo que ponerle una soga al cuello

A la ya tan pobre alegría lo sé porque ya ha pasado antes

Porque para mí “los te quiero” están prohibidos

Y sólo en sueños te digo “te quiero” y tú me dices que sí

(Joaquín)

¿Quién pierde?...



Pierde el amor cuando gana la mentira
Pierde el amor cuando muere el deseo
Pierde el amor cuando domina el miedo
Pierde el amor cuando se transforma en rutina
Pierde el amor cuando se arruina el sueño
Pierde el amor cuando no se comparte el tiempo, ni el alimento
pierden los dos cuando se pierde el amor


 


Joaquín Torres Pérez

¿Qué hace a una mujer más hermosa que otra?

Creo que depende primero de lo que quieren ver nuestros ojos

Después de lo que quieren escuchar nuestros oídos

Registrar con nuestro olfato

Sentir con toda la piel

Y saborear con la boca

 

Entonces pensamos que es amor

Soñamos en futuro de momentos perfectamente imposibles

La tocamos, la escuchamos, la saboreamos, la olemos, la vemos

Más cerca que nunca

Y nos gusta nuestro sueño… nuestro propio engaño

Entonces la mujer que vemos y soñamos es increíblemente hermosa

Más que las otras… tan así

Que sólo tenemos ojos, oídos, olfato, piel y boca para ella

 

Pero lo que hace más hermosa a una mujer

Es cuando ella se vuelve realidad en el sueño

Y sueño en la realidad…

Entonces ella provoca el amor.

 

Joaquín

Papalote

 

¡También hablo de libertad!

 

Cuando solté tu mano

O tú soltaste la mía

 

Cuando dejé de ser tu prisionero

O ya no fuiste más mi dueña

 

Cuando el viento rompió el hilo

No sé si fue amigo o enemigo

 

Y me llevó donde el olvido

Hará presa de mí.

 

Joaquín