Tu
boca provoca
Tu
boca sabe a durazno… en almíbar
Bueno;
no sé, se me imagina que sabe a durazno
Porque
antes que pueda besar tu boca
Aparece
de pronto tu mejilla en su defensa
No sé si deba odiar a tu mejilla
Que
evita que pruebe el sabor de almíbar de tus labios
No
sé si deba querer a tu mejilla
Que
tiene la textura de un sabroso durazno
Tu
boca provoca a mis sedientos labios
Si
estás; soy un papalote feliz revoloteando, alegre y coleando
Apenas
sostenido por un hilo delgado
Es
mi sueño, saber si tus labios tienen sabor de durazno… en almíbar
Sin
embargo; no sé si deba besar tus labios…
Porque
he besado apenas dos veces; dos bocas; dos labios
La
primera vez besé los labios que no eran para mí
Pero
que deseaban besar mis labios
¡Qué
dulce sabor en mis recuerdos dejaron!
Esos
tan lejanos labios
La
segunda vez yo forcé a unos labios
Creí
que eran para mí; pero estaba equivocado
¡Qué
amargo sabor en mis recuerdos dejaron!
Esos
no tan lejanos labios
Por
eso no sé deba besar tus labios
Porque
en la noche y en el día
O
mejor dicho; cuando sueño
¡Tus
labios me saben a durazno!... ¡En almíbar!
Mi
sueño es apenas un hilo delgado
Que
evita que me pierda en el cielo
Un
cielo que en ocasiones se vuelve extraño
Si
estás; soy un papalote que revolotea, alegre y coleando
¡No
puedo odiar a tu mejilla!
Que
se anticipa perversa pero también es regalo
Con
esa textura de un sabroso durazno
Tu
mejilla me deja la duda y salva mi sueño
De
saber si tu boca que provoca sabe
O tiene el sabor de almíbar
De
un sabroso durazno
Joaquín
Torres Pérez